Hoy me he levantado un poco decaída..es este confinamiento…Ya no se ni qué día es ni qué hice ayer. “ Da igual”, me digo pero hoy me dedicaré un poco a mi misma.

Al pasar por delante de la ventana, noto el calorcito en la cara y me doy cuenta de que hoy, el sol, quiere que compartamos. Pues perfecto. Cojo mi kombucha preferida y el libro que dejé a medias.

Subo a la terraza y me monto mi “altar”: hamaca, almohada, la mesita y conecto el equipo con música suave que me acaricia. Me dejo caer en la hamaca y me acurruco como un gato en un sofá.

El sol invita.Un instante con los ojos cerrados. Una sombra en los ojos ,de fuego y de calor. Abro el libro y la kombucha. Bebo lentamente a sorbitos notando cómo pasa por la garganta, entre ácida y fresca.

Mañana no me acordaré, pero hoy me mimo y disfruto de estos extraños días.