El origen de la Kombucha

La historia y el origen de la Kombucha está envuelto en el misterio y objeto de distintos debates, aun así existen numerosas evidencias de que ha sido una bebida conocida y apreciada en muy diversos países, épocas y culturas desde tiempos inmemoriales. Muchos autores han recopilado las distintas teorías que existen sobre estos orígenes.

El origen de la kombucha

Historia de la Kombucha

Todos ellos coinciden, en que los primeros registros históricos de esta antigua tónica se encuentran en la antigua China hace más de 2000 años en la Dinastía Qin en el 221 AC.
¬Se cuenta que el emperador Qin Shi iba desarrollando un miedo atroz a la muerte a medida que se iba haciendo mayor, hasta el punto de obsesionarse por conseguir una sustancia que prolongase su vida.

Para ayudarlo, un alquimista le proporcionó un elixir mágico mencionado como “El remedio de la inmortalidad”. Este elixir se trataba del té de kombucha, y por lo visto, el emperador alcanzó la ancianidad disfrutando de un excelente estado de salud.

La cura del emperador Inkyo

Existe otra teoría, donde en 414 AC un médico/monje coreano llamado Kombu trajo el té en Japón para curar el emperador Inkyo, quién estaba aquejado de una misteriosa enfermedad y
buscaba desesperadamente una cura. El doctor Kombu era un reputado galeno que suministraba a sus pacientes una “poción mágica” que había conocido en sus viajes por el Lejano Oriente y con la que consiguió salvar la vida del emperador.

El emperador probó la bebida según las indicaciones y disfrutó tanto que quedó prendado de inmediato. Quedaron tan satisfechos que a partir de ese momento propagaron la fama del “doctor Kombu y su té mágico”. Recomendó la fabricación en todo su imperio.

Japón es también el escenario de otra de las hipótesis sobre el origen de la Kombucha, según la cual podría ser el líquido que contenían unos frascos que llevaban los guerreros samuráis adosados a su atuendo, y que bebían justo antes de entrar en la batalla. Muchos atribuyen a los poderes de esta bebida la astucia, la fuerza y la energía que hicieron legendarios a estos guerreros.

Origen monacal de la Kombucha: los monjes tibetanos del Himalaya

También son populares las teorías sobre el posible origen monacal de la kombucha; concretamente a los monjes tibetanos del Himalaya. Una de las teorías más populares, tal vez por la leyenda en la que está envuelta. Esta leyenda cuenta que un monje tibetano estaba preparando una gran cantidad de té para repartirla entre sus compañeros, pero antes que de pudiera guardarlo, cayó en una profunda meditación nocturna.

Durante esa misma noche, los dioses que estaban en la cima de la montaña arrojaron polvo por las laderas, en dirección a las ventanas del monasterio. El polvo cayó en la jarra y transformó su contenido. Cuando el monje despertó de su meditación, comprobó que había una especie de disco gelatinoso flotando en el té y se lo dio a beber a sus compañeros, por lo que todos ellos disfrutaron de una larga y saludable vida.

De acuerdo con un blog publicado por El Centro de Kombucha, los primeros informes definitivos sobre el uso del té proceden de Rusia y Ucrania a finales del siglo XIX. Durante la Primera Guerra Mundial, los prisioneros de guerra rusos y alemanes lo bebían. A partir de ahí, la Kombucha empezó a conocerse en varios países, desempeñando un importante papel cultural en la región industrial de Westfalia, en Alemania. Los farmacéuticos la vendían como “Mo-Gu” (en chino significa “hongo”).

Más adelante, beber té fermentado fue adquiriendo popularidad en a mediados del siglo XX. Se dice que los sacerdotes de Italia se consternaron al ver que los feligreses lo mezclaban con agua bendita para ayudar a sus propiedades curativas.

La teoría de Vitae Kombucha

Desde Vitae nos gusta explicar la teoría de que en algún ligar de Oriente, donde se consumía el té tradicionalmente, alguien se olvidó una taza llena y, al cabo de un tiempo, aquella persona fue a recoger la taza de té y se encontró una película viscosa que se había generado en la superficie(el 1er Scoby).

Probó el líquido y vió que había cambiado tanto organolépticamente (el sabor era completamente diferente al té inicial), como bioquímicamente ( le aportaba unos beneficios distintos al té), y siguió elaborando esa bebida que después se conoció como Kombucha y que se ha extendido por todo el mundo hasta nuestros días.

Aún así, los orígenes de la Kombucha siguen siendo confusos. Pero, ¿qué hay de sus supuestos beneficios para la salud? Ed Kasper, herborista medicinal y especialista en Kombucha, director de Happy Herbalist en California del Norte, confirmó que las antiguas culturas de Asia Oriental utilizaban la kombucha como remedio para la salud.

Los practicantes de la medicina tradicional china se referían al té de kombucha como el “elixir de la vida”.

Propiedades de la Kombucha

Las propiedades de la Kombucha generalmente son las mismas para todas sus variedades o diferentes sabores. Aun así, cada tipo de kombucha tiene su carácter que la hace particular, como el sabor y el color.

El proceso de fermentación de la kombucha, potencia las diferentes características individuales que trae cada ingrediente. Algunas de las propiedades que se atribuyen a la Kombucha son:

  • Regulación de la flora intestinal.
  • Activa la defensa del cuerpo.
  • Normaliza el tránsito intestinal.
  • Equilibra la acidez en el cuerpo.
  • Facilita la absorción de minerales.
  • Equilibra la glucosa sanguínea.
  • Tiene efectos antibacterianos y antivíricos.
  • Desintoxica el organismo.
  • Mejora la digestión de las proteínas.
  • Estimula la circulación del organismo.
  • Mejora el rendimiento del oxígeno en las células.
  • Aumenta el bienestar físico y mental.