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Raw vegan VITAE Kombucha cheesecake by Mercedes Alvarez

Ingredientes:

– 1 taza de frutos secos (nosotros hemos usado un mix de avellanas y nueces pecanas, pero puedes adaptarlo a tus preferencias)
– 1 taza de dátiles sin hueso.
– 1 taza de un mix almendras y anacardos (solo con anacardos o solo con almendras también es deliciosos)
– 1/2 o 3/4 taza de fresas o frutos rojos (dependiendo del fruto la intensidad del color será suave o intensa, si usas moras y frambuesas o pitaya podrás obtener diferentes toques de pink intensidad)
– 1 botella de @vitae_kombucha de 500 ml. nosotros hemos usado una de fresa/mango.
– 4 c.c de chía
– 1/3 taza de leche de coco.
– 2 cucharadas soperas de aceite de coco.
– 1/3 de taza de sirope de ágave o de dátil.
– 1/8 de cucharita de café de sal de Himalaya.

Para el topping: chocolate para atemperar, almendras laminadas, frutos rojos etc.

Preparación:

Puedes hacerlo en el momento o si tienes tiempo puedes dejar en activación/ remojo de los ingredientes en kombucha la noche anterior o al menos 4 horas.

En 1/3 de taza de kombucha disuelve las 4 cucharaditas de café de chía y déjalas reposar.

En un bol pequeño deja en remojo el mix de anacardos/almendras

Y en otro bol remoja los dátiles en kombucha ( si no tienes mucha kombucha puedes poner los dátiles en agua, recuerda siempre no tirar la kombucha del remojo, es deliciosa)

1- Base del cheesecake:

En un procesador tritura el mix de avellanas/pecanas dejando pequeños trocitos sin que llegue a hacerse todo polvo y tampoco mantequilla, queremos que tenga consistencia y algún que otro tropezón de fruto seco, como una tierra con pequeñas piedrecitas. Añade en este punto los dátiles escurridos y forma una pasta densa junto con los frutos secos (puedes añadir un poquito de kombucha del remojo para que sea más manejable, pero siempre tiene que ser compacta no demasiado cremosa) Vamos a sacar esta “pasta” y la vamos a colocar en el fondo de un molde para muffins o magdalenas, con la precaución de colocar en el fondo unas tiras de papel encerado que sobresalgan de cada hueco para luego poder tirar de ellas y desmoldar el cheesecake. Echamos una o dos cucharadas de la pasta, presionando bien con los dedos hasta que quede como “una base” según se aprecia en la foto. Lo metemos el congelador mínimo una hora para que se endurezca.

2- Relleno de cheesecake:

En un vaso batidor potente o un procesador añadimos el mix de anacardos/almendras escurridos de la kombucha, la leche de coco, el aceite de coco, la chía que habrá tomado consistencia de pudín,la pizca de sal, las fresas y el sirope. Batimos todo bien hasta obtener una crema.

(para un nivel más avanzado la propuesta sería dejar fermentando la noche anterior las fresas en kombucha por un lado y haber triturado por separado el mix de almendras/anacardos con un poco de kombucha y dejarlo fermentar tapado con una gasa y a la mañana siguiente mezclar todo en el procesador)

Esta mezcla cremosa la vamos a colocar encima de la base (pasta de dátiles y frutos secos)que habíamos puesto en el congelador. Volvemos a meter en el congelador al menos dos horas.

3- Desmoldado/decoración:

Sacamos con cuidado los cupcakes de cada molde tirando de los bordes de papel encerado que hemos colocado antes de hacer el relleno ( imaginaros unas tiras como de 5 cm de anchas y 15 de largas) y decoramos con chocolate que habremos fundido, láminas de almendras, frutos rojos etc.

Es una delicia, refrescante, dulce natural (sobre todo si usamos sirope de dátil) sin gluten y vegana.Y por si todo esto fuera poco, cuidando de nuestra flora intestinal y reforzando nuestro sistema inmune con kombucha.

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